A veces los caminos son variados, muchas veces, la gran mayoría, vienen cargado de inconsciente, desde el lugar hermoso en el que residen las vibraciones mas ricas del Universo... anoche el restaurante era de autor, un restaurante autogestionado por los visitantes, un restaurante vegetariano con mucho color verde, con una luz amarilla y amigos de antaño, de otros tiempos... el recorrido era poder llegar a la sartén que me calentaría unas ricas habichuelas con dulce... así llegar y ver gente con los sobacos peludos y saber que la cura para la 'pelofobia' te la regaló el marido... llegar, esperar, sentir lo que sentí, agradecer al Atahualpa sus palabras, sus cartas, su amistad del bachillerato... extrañar y honrar a la Migui, que por hache o por erre, decidió salir del escenario...mezcla de sabores, como de cilantro y cúrcuma... rosas y miel... las sillas, el culto al campo y a lo simple... la niña que juega y salta, los giros del mundo, mi mundo... saber que el camino es ciertamente incierto, estar completamente segura de que este nuevo cambio trae nuevos pasos, nuevas maneras... evolución... respirar y saber quitar las 'pajitas' de las habichuelas y despertar con la frase y la sensacion de que los sueños siempre se cumplen... así vibrando... gracias, gracias, gracias...

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